Por Ángel Córdoba, presidente de Aproser
Aproser viene reforzando su presencia territorial dentro de los objetivos establecidos en el Plan Estratégico 2024-2026, dando continuidad a un trabajo sostenido durante varios lustros por delegaciones como Cataluña, Canarias y Andalucía. La finalidad no es otra que consolidar una interlocución próxima y estable allí donde se definen políticas públicas, marcos regulatorios y decisiones administrativas con impacto directo en la actividad de las empresas de seguridad privada, especialmente en aquellas comunidades con un marco competencial propio.
Este avance se impulsa, además, desde la responsabilidad que conlleva el nivel de representatividad de Aproser, no solo en el plano estatal, sino también en el conjunto de las comunidades autónomas en las que la Asociación actúa como interlocutor sectorial. Se apoya, asimismo, en una referencia compartida: tanto la legislación básica aplicable al sector como el marco laboral sectorial se articulan desde un plano común.
Sobre esa base, la presencia territorial gana eficacia al adaptarse a cada realidad institucional y operativa, facilitando una respuesta más ágil ante cuestiones que se deciden –y se gestionan– en el territorio.
Representación territorial de Aproser
La apuesta de Aproser se articula, por ello, desde el principio de unidad en la diversidad: mensajes y prioridades comunes, con capacidad de aplicación ajustada a cada comunidad. El resultado es doble: una voz sectorial coherente y reconocible, y una mayor capacidad para anticipar necesidades y aportar soluciones específicas. En este contexto, adquiere un relieve especial el ámbito de la Formación Profesional, donde la dimensión territorial resulta determinante y la proximidad institucional permite alinear la oferta formativa con las necesidades reales del sector.
La representación territorial no se concibe como una suma de actuaciones, sino como un sistema articulado de presencia institucional. Las delegaciones actúan como cauces eficaces para trasladar prioridades comunes y recoger realidades específicas. Esa coherencia se proyecta especialmente en citas institucionales como el “Día de la Seguridad Privada”, idóneas para reconocer a los profesionales –auténtico objetivo de las mismas– y trasladar, al tiempo, con una narrativa compartida, los principales retos del sector: profesionalización, calidad del servicio y colaboración público-privada. En esa misma lógica de modernización, la creciente incorporación de talento femenino a los espacios de representación territorial de Aproser refuerza una visión de liderazgo asentada en el mérito, la profesionalidad y la responsabilidad institucional.

